“Los atabales del silencio” Luis Ángel Marín Ibáñez

PaneroPRÓLOGO DE LEOPOLDO MARíA PANERO

Solo la distancia es azul, la muerte es el único triunfo, la única recompensa el sueño escribes para honrar a un gran poeta, a mi poeta preferido: Mallarmé.
Solo se debe escribir sobre la escritura, crear un palimpsesto como dijera Pound. La poesía destruye el Alma como las palabras destruyen el Alma, como dijera Lacán, la palabra es asesino de la cosa: y el ser es amarillo, y, el odio es amarillo como se verá en la poesía de Luis Angel Marín: como dijera Mallarmé con tus labios pero sin decirlo se quieren los amantes, y, es que el amor es inmoral, como dijera Bataille, el no-amor es la verdad del amor.

Y el diablo es el ángel más bello, como dijera Blake, todo gran poeta está enamorado del diablo, por eso tus versos tienen esa fuerza sobrehumana, porque tú estas unido a ese ángel majestuoso. Contra la rima toda belleza es el desorden, y, la poesía debe alterarlo real, como decía Mallarmé en un poema dedicado a un cigarrillo, si hay que empezar suelta emprendas, lo real por cuanto vil.

Has escrito verso para que vuelvan los dioses y hagan una idea de lo real, una filosofía del vivir, al otro lado del hombre miserable, que es el único hombre que existe. Toda la humanidad es un ser miserable, donde está Gulliver al otro lado deI hombre, porque los viajes de Gulliver, lo mismo que Alicia en el país de las maravillas, son textos de exquizofrénicos, que nada tienen que ver con el hombre y hasta el Eclesiastés es una crítica del género humano.

Al leer esto poemas no vas a introducir en una sensación extraña, porque la poesía debe ser una inquietante extrañeza -lo no familiar- por tanto debe ser siempre nuevo, una permanente novedad. He descubierto a un genio en la sombra y este genio es Luis Angel Marín Ibáñez.